Comida y barra con un mismo proveedor
La razón práctica para contratarlos junto con la barra es que comida y bebida se afectan mutuamente durante el evento, y coordinarlos con un mismo proveedor evita los desencuentros más típicos.
Por qué la comida cambia el consumo de la barra
Cuando hay comida sustanciosa, el consumo de alcohol baja de manera notoria. Cuando no la hay, o llega tarde, sube y se concentra.
Eso importa por dos motivos. El primero es de dimensionamiento: la cantidad de insumos se calcula distinto según si hay cena servida o solo bocados. El segundo es de cuidado hacia los invitados: una barra abierta varias horas sin nada sólido de por medio no le hace bien a nadie.
Los tres formatos
- Cóctel. Bocados de distintas gamas de la cocina, pensados para comer de pie mientras se conversa. Es el formato que mejor acompaña una barra abierta.
- Fast food. Hamburguesas, fajitas y pizzas. Funciona en la segunda mitad del evento, cuando la gente lleva rato y necesita algo más contundente.
- Mesa dulce. El cierre de la celebración, en el tramo final.
El momento en que llega cada cosa
Es lo que más conviene coordinar. La primera hora de un evento es el peak de la barra: todos llegan juntos y quieren su primer trago. Si la comida aparece justo ahí, compite con el bar y se generan dos filas simultáneas.
Lo que funciona es escalonar: bocados de cóctel mientras llegan los invitados, algo más contundente en la mitad y la mesa dulce al cierre, cuando el consumo de barra ya bajó.
Cómo cotizar
Cuéntanos el tipo de evento, la fecha, el lugar, cuántos invitados esperas y qué formatos te interesan. Si además quieres barra o producción completa, lo armamos en una sola propuesta.