Coordinamos con tu banquetero, montamos antes de que lleguen los invitados y atendemos hasta el final de la fiesta.
Recomendamos entre dos y tres meses. Entre noviembre y marzo las fechas se copan antes.
Sí. Hablamos directamente con el lugar y con el equipo de catering para definir horarios de montaje y ubicación de la barra.
Sí. Armamos la carta junto a los novios, considerando el estilo del matrimonio y los gustos de los invitados.
Como referencia, un bartender cada 50 invitados para mantener la atención fluida.
Montamos, atendemos durante toda la celebración y desarmamos. Los novios no reciben una sola consulta relacionada con el bar durante su propia fiesta.
Desde 2010 hemos acompañado más de 1.000 celebraciones en Santiago y la Región Metropolitana, desde matrimonios íntimos hasta eventos con cientos de invitados. Esa experiencia está sobre todo en lo que no se ve: llegar con anticipación, coordinar con el lugar y resolver cualquier imprevisto sin que los invitados se enteren.
Antes de proponer un plan necesitamos entender el matrimonio. No es lo mismo una celebración elegante donde la coctelería es protagonista que una fiesta relajada donde el bar acompaña toda la noche.
Trabajamos con una carta de más de treinta opciones entre aperitivos, cócteles clásicos, cócteles modernos y alternativas sin alcohol. Entre los más pedidos en matrimonios están el Pisco Sour, el Aperol Spritz, el Mojito, el Gin Tonic, el Moscow Mule y el Ramazzotti Sour.
Puedes dejar la carta completa abierta o elegir tú los cócteles que se sirven. Muchos novios suman uno o dos con algún significado personal, que es la forma más simple de que la carta se sienta propia.
En todo matrimonio hay quienes manejan, están embarazadas, en tratamiento o
simplemente prefieren no tomar. Todos nuestros planes incluyen coctelería sin
alcohol con la misma cristalería y presentación que el resto de la carta, para
que nadie quede fuera de la celebración con una lata en la mano. Si prefieres
una barra completamente libre de alcohol, el plan Zero está pensado para eso
La ubicación define el flujo de la fiesta. Muy lejos de la pista, los invitados dejan de ir; demasiado cerca, la fila interrumpe el baile. Lo que funciona es una posición visible desde la entrada, con espacio para que dos o tres personas pidan a la vez sin bloquear el paso.
Conviene además pensar la barra como elemento visual: bien iluminada, es parte de la decoración del evento y aparece en las fotos. Esto lo definimos en la coordinación previa, mirando el lugar real.
Todos incluyen bartender profesional, herramientas, hielo e instalación. Cambian el módulo, los insumos, las etiquetas, la cristalería y los elementos de presentación. Puedes compararlos en detalle o contarnos de tu matrimonio y te recomendamos el que se ajusta.
Te respondemos con una propuesta ajustada a tu fecha, lugar y cantidad de invitados.